El programa AcexHealth Scouting busca proyectos innovadores de salud en el ámbito académico e investigador

La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, el Parque Tecnológico de la Salud (PTS), la Universidad de Granada (UGR), la Fundación Progreso y Salud y la Cámara de Comercio de Granada han lanzado una convocatoria del programa AcexHealth destinada a fomentar en el ámbito académico e investigador el emprendimiento de base tecnológica en materia de salud. Con esa ampliación de enfoque se pretende conectar ambas esferas con el sector empresarial, con el fin de que sus invenciones y proyectos disruptivos de biotecnología y tecnología médica lleguen al paciente y no se malogren.

AcexHealth nació en 2021 con el objetivo de acompañar y mentorizar a empresas emergentes especializadas en esta industria, que tiene un marcado carácter estratégico, teniendo en cuenta que Andalucía constituye el tercer polo de actividad biotecnológica de España, tanto en volumen de negocio y número de compañías, como en inversión en I+D, por detrás de Cataluña y Madrid. Esta iniciativa, que tiene en marcha la segunda edición orientada a la sección empresarial, busca aprovechar el gran potencial que este segmento tiene en la región, donde destacan firmas y entes de investigación punteros.

Ahora se da un nuevo paso con la convocatoria ‘AcexHealth Scouting’, dirigida a lograr un mayor impacto de sus objetivos en el área investigadora. Estará abierta hasta el próximo 17 de noviembre y ofrecerá también un programa de acompañamiento y mentorización, con el objetivo de apoyar proyectos de I+D prometedores para que puedan constituirse en empresas y puedan llevar su solución innovadora al mercado.

Una vez recibidas las solicitudes, se seleccionarán las cinco mejores iniciativas que propongan solución a necesidades médicas no cubiertas, y durante cuatro meses trabajarán con mentores especializados que les ayudarán en el desarrollo del proyecto, identificando las necesidades que tienen y conectándolas con los recursos que requieren para avanzar en su línea de negocio.

Para optar a ‘AcexHealth Scouting’, las actuaciones deberán encontrarse en los campos de la ciencia de la vida y ciencias médicas y de la salud, dando preferencia a áreas como biomatemáticas, biología celular, bioquímica o biología molecular. Además de ciencias clínicas, epidemiología, medicina forense, medicina interna, ciencias de la nutrición, anatomía patológica, farmacología, medicina preventiva, psiquiatría, salud pública o cirugía y toxicología. También se pondrá el foco en la inteligencia artificial o la ingeniería relacionada con la salud.

Los solicitantes deberán ser personas jurídicas con o sin ánimo de lucro, como universidades, fundaciones universitarias, centros de investigación y transferencia, centros tecnológicos, hospitales, fundaciones hospitalarias e instituciones con o sin ánimo de lucro cuya actividad principal sea la investigación. De igual modo, tendrán que ser propietarios o copropietarios de los bienes protegidos o susceptibles de protección como consecuencia de su investigación.

Tercer polo biotecnológico de España

Andalucía constituye, en la actualidad, el tercer polo de actividad biotecnológica de España, tanto en volumen de negocio (4,4% del conjunto nacional) e inversión en I+D (11%) como en número de compañías (14,9%), por detrás de Cataluña y Madrid.

Por tanto, esta iniciativa pretende aprovechar el gran potencial que este sector empresarial, que agrupa a firmas como Biotech, Farma, MedTech o Digital Health, tiene en la región, donde destacan compañías y entes de investigación punteros. El éxito conseguido por AcexHealth en su primera edición ha logrado atraer como patrocinadores a importantes empresas nacionales e internacionales, como Bidafarma, Adamed, Vircell, Vithas y Covirán.

Biobanco SSPA: “Esta pandemia ha demostrado la importancia de la comunidad científica en la sociedad actual”

Durante el año 2020 el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) proporcionó más de 2.800 muestras biológicas a distintos proyectos de investigación. Una prueba de la importancia de este organismo ubicado en el PTS y dependiente de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía. Dos de los investigadores que forman parte de su equipo, Sonia Panadero y Juan David Rejón, nos acercan a la labor que desarrolla el Biobanco del SSPA.

– ¿Qué es el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía y cuál es principal función?

El Biobanco del SSPA es una iniciativa de la Consejería de Salud y Familias, que se enmarca en la línea estratégica de la Junta de Andalucía para optimizar los procedimientos terapéuticos de pacientes y fomentar la investigación biomédica y la protección de los derechos de los ciudadanos donantes de muestras y/o datos utilizados en asistencia sanitaria y en investigación. Constituye una plataforma de apoyo a la investigación especializada en la obtención, procesamiento y almacenamiento de muestras biológicas humanas y sus datos asociados, para ponerlas a disposición de la comunidad científica, prestando así un servicio público atendiendo las necesidades de los investigadores. El Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía cumple un papel fundamental en la salud de los ciudadanos andaluces, ya que dispone de un área asistencial que se encarga, a través de los Centros de Transfusión, Tejidos y Células, de la obtención , procesamiento y suministro de unidades de sangre y derivados sanguíneos para la cobertura de las necesidades de transfusión sanguínea de los hospitales andaluces y el suministro de tejidos (huesos, tendones,…) y células procedentes de donantes y cadáveres a los centros sanitarios para su uso clínico y terapéutico. También cuenta con un área de investigación cuya finalidad es apoyar y potenciar el desarrollo de la investigación biomédica por parte del personal investigador del SSPA y de otras instituciones, facilitando las muestras biológicas y los datos asociados a las mismas que necesiten para llevar a cabo proyectos de investigación. La coordinación del área de investigación se encuentra ubicada en el Parque Tecnológico Ciencias de la Salud.

– El Biobanco desempeña un papel clave para los proyectos de investigación que requieran muestras biológicas, pero también mantiene otras líneas de acción en ámbitos como la formación o la donación. ¿En qué consisten y qué peso tiene cada una?

En cuanto a la donación indicar que el Biobanco del SSPA gestiona el Registro de Donantes de Muestras para Investigación Biomédica de Andalucía, un registro pionero a nivel nacional e internacional en la donación de muestras biológicas para investigación. Este registro tiene como objetivos principales satisfacer la voluntad de la ciudadanía que quieren participar de manera directa en la investigación biomédica mediante la donación de muestras biológicas creando una base de datos de potenciales donantes de muestras biológicas y datos para investigación. A día de hoy, el Registro Andaluz de Donantes de Muestras para Investigación Biomédica cuenta con un total de 2.476 inscritos. Para fomentar esta iniciativa el Biobanco del SSPA realiza numerosas actividades de difusión y divulgación. En estos momentos nos encontramos promocionando de manera activa la donación de muestras de pacientes que han superado la COVID-19 para contribuir a la investigación de esta enfermedad. Toda la información de esta campaña se puede encontrar en la web: www.biobancosspa.com.

El coronavirus ha servido para descubrir el alto grado de sensibilidad y compromiso que tienen los andaluces con la investigación biomédica

En cuanto a la formación, para el Biobanco del SSPA esta ha sido una constante desde su creación. En el biobanco apostamos por una formación de calidad como vehículo para dotar a los profesionales de las competencias necesarias para que estos desarrollen correctamente su actividad, además de impulsar y fomentar la excelencia de los servicios que se ofrecen a los ciudadanos. Para ello el Biobanco ofrece diversos programas y actividades formativas, como cursos de formación continua (presenciales y on-line), prácticas curriculares y extracurriculares en diferentes etapas educativas (Ciclos de formación profesional, grado, postgrado, etc.), estancias y programas de movilidad. En cuanto a los cursos, anualmente organizamos varios de diferente temática; citogenética y citometría de flujo, cultivos celulares y en breve lanzaremos la primera edición del curso de ‘Gestión y funcionamiento de Biobancos con fines de investigación Biomédica’. Todos nuestros cursos están acreditados por la Agencia de Calidad Sanitaria.

Biobanco

– ¿La irrupción de la pandemia ha variado la actividad del Biobanco, al aumentar presumiblemente la demanda de muestras biológicas COVID-19?

Por supuesto, como ha ocurrido en todas las disciplinas de la investigación biomédica, ya que la pandemia COVID-19 provocó la peor crisis sanitaria de este siglo. La prioridad mundial en esos momentos fue luchar contra el virus y ahí tenía un papel crucial el Biobanco, ya que era el encargado de aportar las muestras biológicas para la investigación. Durante los primeros meses, dedicamos una gran parte de nuestros recursos y esfuerzos a organizar todos los aspectos éticos-legales relacionados con este tipo de muestras, a adaptar nuestras instalaciones y a formar nuestro personal para ofrecer el mejor servicio posible. Nos gustaría destacar algo que para nosotros ha sido difícil, pero de lo que estamos muy orgullosos, y es que durante todo este tiempo de pandemia hemos seguido aportando muestras biológicas y datos asociados y dando soporte a otros proyectos de investigación cuya temática era diferente a la COVID, como proyecto de enfermedades oncológicas, neurológicas…

– ¿Qué tipo de sinergias (empresas, grupos de investigación…) han establecido desde el Biobanco desde el origen de la pandemia en 2020?

Desde el Biobanco del SSPA se han atendido un centenar de solicitudes para proyectos relacionados con COVID, tanto de grupos de investigación de instituciones públicas como privadas. Algunas de ellas ya finalizadas o a punto de finalizar y otros aún en fase de gestión. En dichos proyectos el Biobanco ha participado de diferentes maneras, bien con la provisión de muestras COVID (pacientes con la enfermedad activa en el momento de la recogida de la muestra, pacientes que habían pasado la enfermedad y donantes sanos), como dando soporte en el procesamiento o custodias de muestras a los proyectos.

– ¿Se demuestra la cooperación entre la comunidad científica más necesaria ahora si cabe a raíz de la pandemia?

En nuestra opinión, esta pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de la comunidad científica en la sociedad actual. Algo muy importante es que se ha demostrado que se sabe trabajar conjuntamente y de manera coordinada, y que la comunidad científica cuando se le necesita está ahí. Se ha visto en la gran cantidad de jornadas y foros en los que los investigadores han compartido sus investigaciones y la multitud de sinergias entre diferentes grupos, todos siguiendo un mismo fin. Podemos decir que esta pandemia ha servido para poner en valor el alto grado de sensibilidad y compromiso que tienen los andaluces con la investigación biomédica. El Registro de Donantes de Muestras para Investigación Biomédica de Andalucía integrado en el Biobanco del SSPA ha incrementado un 25% en número de personas inscritas en los dos últimos años, lo que supone un gran avance para las investigaciones biomédicas andaluzas que necesitan muestras biológicas para el desarrollo de sus objetivos.

Estamos orgullosos de decir que, durante la pandemia, hemos seguido aportando muestras biológicas a proyectos de investigación de temática diferente a la COVID

– ¿Creen que la investigación sobre COVID-19 ha afectado al desarrollo de otras investigaciones de ámbitos distintos?

Evidentemente hubo un pequeño período de tiempo donde todo se detuvo, porque la prioridad mundial era la COVID-19. Además, mantener los circuitos para obtener las muestras era complicado porque muchas de las actividades asistenciales se paralizaron y solo se atendían urgencias. Pero como comentamos anteriormente, el Biobanco del SSPA no dejó de proveer de muestras biológicas y sus datos asociados en ningún momento, así como prestar otros servicios técnicos a proyectos de investigación de otras temáticas. Un ejemplo claro: durante el año 2020, posiblemente el más duro de la pandemia, el Biobanco del SSPA proporcionó más de 2.800 muestras biológicas (tejidos en fresco, congelados y parafinados, sangre, plasma, suero, orina, heces y saliva) a proyectos en cáncer de mama, pulmón, endometrio, vejiga, urotelio, tumores hipofisiarios, melanoma y sarcoma, contribuyendo así de manera activa al conocimiento de estas enfermedades.

– ¿La pandemia ha servido para aprender nuevas lecciones útiles para el futuro?

Por supuesto, este tipo de situaciones tan negativas que hemos vivido siempre nos deja aspectos positivos. El valor de la colaboración en la investigación con el fin de alcanzar lo más rápidamente posible el objetivo; y lo más importante de todo: se ha puesto de manifiesto el papel crucial que desempeña la investigación para la salud sanitaria mundial.

– Iniciativas como el ciclo ‘MeetUp sobre COVID-19’, organizado por la Fundación PTS, ha generado el interés de las entidades e investigadores. ¿Cómo creen que contribuyen este tipo de iniciativas en la investigación contra el SARS-CoV-2?

Nos parece que este tipo de iniciativas siempre aporta un valor positivo a la investigación. Tener acceso a sesiones en donde los investigadores aportan su experiencia y comparten con el resto de la comunidad científica sus avances es realmente engrandecedor. Además, estos ciclos son un foro ideal para establecer sinergias y colaboraciones entre el personal investigador. Os animamos a que se sigan llevando a cabo más jornadas de este tipo, ampliando a otras temáticas.

“Un reto en Salud Pública que nos deja la pandemia es la mejora de la gestión de los recursos sanitarios ante situaciones de emergencia”

Miguel Rodríguez Barranco es Coordinador de Investigación del Registro de Cáncer de Granada, en la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP). Nacido en Linares (Jaén), y enamorado de Granada, es Doctor por la Universidad de Granada en el Programa de Medicina Clínica y Salud Pública, Licenciado en Ciencias y Técnicas Estadísticas y Título de Experto Universitario en Epidemiología e Investigación Clínica. Inició su etapa profesional en el Instituto de Estadística de Andalucía, trabajando con “fríos” datos económicos hasta que llegó a sus manos una convocatoria para trabajar en el Servicio de Epidemiología de la Región de Murcia, campo que desconocía completamente, pero que llamó su atención al instante. Cuando tuvo la oportunidad de poner sus conocimientos estadísticos al servicio del avance en la investigación en salud quedó inevitablemente cautivado. Desde ese momento, hace 18 años, ha consolidado una trayectoria de investigación en Epidemiología y Salud Pública.

 

Se le llama Escuela, pero es un verdadero centro de investigación integrado por muchos profesionales. Háblanos un poco sobre la historia de la investigación en la EASP.

Sin lugar a duda, la palabra “Escuela” representa nuestros orígenes, constituye nuestra esencia y forma parte de nuestra identidad, pero ya desde su creación la EASP comenzó a desarrollar líneas de investigación en Salud Pública y a establecer alianzas con otras instituciones dedicadas a la investigación que la han llevado a ser un centro referente a nivel nacional e internacional en numerosos campos de la investigación en salud. De hecho, entre las misiones de la EASP se encuentra la de “generar, gestionar y divulgar conocimiento científico en el campo de la Epidemiología, la Salud Pública y los Servicios Sanitarios y Sociales, así como participar en la identificación, vigilancia y evaluación de los factores que determinan la salud y la calidad de vida de la ciudadanía”. Además, la transmisión del conocimiento no se concibe sin el sustrato previo de la investigación. Un buen ejemplo de la labor de investigación de la EASP relacionada con la formación es la codirección, junto con las Universidades de Jaén y Sevilla, del Programa Oficial de Doctorado en Ciencias de la Salud, en el cual se han leído en los últimos cinco años 16 tesis doctorales dirigidas por profesionales de la EASP.

 

¿Cuáles son las líneas de investigación?

La EASP desarrolla actividades de investigación en el ámbito de la salud y los servicios sociales que abarcan el diseño de nuevos métodos y herramientas, el diseño y desarrollo de proyectos propios, el asesoramiento metodológico de proyectos del SSPA y la producción y divulgación científica, como componentes fundamentales para el abordaje de los retos de la sociedad andaluza. Algunas de las líneas de investigación más consolidadas que se desarrollan en la EASP están relacionadas con epidemiología del cáncer y otras enfermedades crónicas; medio ambiente y salud; poblaciones vulnerables, dependencia y cuidados; evaluación de la efectividad, costes y calidad de los servicios de salud; desigualdades en salud según clase social, género, entorno y ámbito geográfico; profesionales, pacientes, ciudadanía y servicios sanitarios; o cronicidad y envejecimiento activo saludable.

 

Vuestros profesionales están a caballo entre la escuela, la universidad y la asistencia. ¿Cuántos profesionales forman parte de las líneas de investigación que desarrolláis?

Muchos de los profesionales de la EASP desarrollamos en mayor o menor medida actividades de investigación. La EASP forma parte del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación con uno de los grupos más numerosos de Andalucía, con 54 investigadores, 33 de ellos Doctores. Algunos investigadores de la EASP pertenecen a su vez a grupos de investigación de excelencia de la Universidad de Granada o son profesores asociados o profesores visitantes de Universidad, lo que contribuye al desarrollo de líneas de investigación en cooperación directa con el entorno universitario. Nuestra vinculación con la parte asistencial del sistema sanitario se materializa en las múltiples colaboraciones que hacemos desde la EASP para el apoyo de proyectos de investigación en el ámbito clínico.

 

La imagen de una persona sola en su laboratorio no es real en casi ninguna época, pero ahora menos. Se trabaja en red y en colaboración. Háblanos de esas redes y grupos, de los CIBER de los que formáis parte, Ibs, etc

Efectivamente, en los tiempos que corren no se concibe la investigación sin la integración y colaboración de diferentes investigadores, cada uno de ellos expertos en sus respectivos campos de conocimiento, y que permiten la construcción de grupos multidisciplinares que favorecen el abordaje de un problema de investigación desde todas sus facetas. La EASP forma parte de las principales estructuras de investigación a nivel nacional, cuenta con 3 grupos de investigación del CIBER de Epidemiología y Salud del Instituto de Salud Carlos III, y 6 grupos del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.GRANADA. Cabe destacar que la actual Directora Científica del ibs.GRANADA es una profesora e investigadora de la EASP. Estos grupos de investigación de la EASP desarrollan a su vez proyectos colaborativos con otros grupos CIBER que enriquecen aún más la investigación en red y la consolidación de alianzas con otros centros de investigación a nivel nacional.

 

Y llega una pandemia para poner todo patas arriba. ¿Qué líneas y proyectos se han iniciado con la pandemia y qué resultados podemos contar ya?

Todos los profesionales de la EASP nos volcamos desde primera hora en este problema de salud pública para tratar de esclarecer algunas de las incógnitas que estaban por desvelar de este nuevo virus y su enfermedad asociada. Como resultado de las investigaciones que se han llevado a cabo en la EASP se han publicado 33 artículos científicos solo en el año 2020 relacionados con el SARS-CoV-2 y la COVID-19. Uno de los resultados más destacables fue un estudio en colaboración con la Universidad de Granada en el que se pudieron identificar los principales factores de riesgo de transmisión del virus durante el confinamiento en una gran muestra de población a nivel nacional. Esta investigación, que fue publicada en una de las mejores revistas en el campo de salud, tuvo una enorme repercusión mediática a nivel nacional e internacional. En otra de las publicaciones se evaluó el impacto de la pandemia en la salud mental de los profesionales sanitarios, identificándose factores de riesgo asociados con la aparición de estos trastornos. Otras investigaciones han estado enfocadas en el análisis de los efectos las condiciones climáticas y la contaminación atmosférica sobre la propagación del virus, el análisis del impacto de la enfermedad en colectivos específicos o vulnerables, y otros relacionados con en la evaluación de las medidas para la gestión de la pandemia.

¿En qué momento está la investigación en general? ¿Se ha notado un mayor apoyo gubernamental y de presupuesto o es una tirita para una hemorragia de grandes dimensiones? 

Los investigadores hemos insistido desde hace años en la necesidad de una mayor inversión en investigación que nos haga más competitivos en este ámbito y permita situar a nuestro país en los primeros puestos del ranking en cuanto a resultados respecto a los países de nuestro entorno más cercano. Debido a la pandemia, la sociedad en general ha percibido también esa necesidad y ha sido consciente, quizás por primera vez, de la importancia de la investigación para afrontar los grandes desafíos a los que se enfrenta y se deberá enfrentar la humanidad. Los gobiernos tanto nacional como autonómicos deberían hacerse eco de esas reivindicaciones y hacer una apuesta firme y decidida por incrementar los recursos para hacer investigación en nuestro país, que nos acerque a la media europea de inversión del PIB. Una de las debilidades más importantes del entramado de investigación en España es la precariedad y la inestabilidad laboral en la carrera investigadora, que debería ser el primer elemento a abordar para evitar la fuga de cerebros que tanto merma nuestra capacidad para investigar. 

¿Se ha notado esta preocupación en el presupuesto?

Es cierto que la administración autonómica de Andalucía ha apostado en los dos últimos años por el fortalecimiento del tejido investigador, con la oferta de hasta 316 contratos postdoctorales en distintas convocatorias, es necesario garantizar la continuidad de esos nuevos investigadores. El Instituto de Salud Carlos III, por su parte, también ha incrementado este año en un 33% las ayudas para proyectos de investigación y contratación de personal investigador. Todas estas iniciativas son sin duda bien recibidas y ayudarán al fomento de la investigación en nuestro país, pero deberían ser consolidadas y sostenidas en el tiempo para que sus beneficios se noten a medio-largo plazo.

La pandemia pasará. ¿Hacia dónde se dirigirán entonces los esfuerzos de investigación? ¿Qué líneas estratégicas se establecen?

La pandemia de COVID-19 ha obligado a realizar un extraordinario esfuerzo en investigación en muchos campos por tratarse de una enfermedad de nueva aparición y que tiene consecuencias devastadoras, pero desgraciadamente el resto de las enfermedades o riesgos para la salud que estaban ya presentes como los grandes retos en Salud Pública ni han desaparecido ni pueden dejar de ser investigados. De hecho, muchos de ellos se están viendo agravados ya por culpa de la pandemia y requerirán de un esfuerzo adicional para abordarlos en los próximos años. Además de las secuelas directas en la salud de la población provocadas por la COVID-19, y que requerirán de una investigación específica para tratar esas dolencias y evaluar su impacto, una de las consecuencias indirectas que hemos podido ver con la pandemia es cómo ha influido negativamente en la atención de otras patologías y, en consecuencia, a la salud de las personas afectadas. A eso hay que añadir además el aumento de los problemas de salud mental motivado por esta crisis. Otro reto en investigación en Salud Pública que nos ha dejado la pandemia es la necesidad de investigar en la mejora de la gestión de los recursos sanitarios ante situaciones de emergencia como la que hemos vivido, incluyendo una revisión de las cuestiones éticas que se derivan de la distribución y priorización de esos recursos cuando son insuficientes. 

Investigación en enfermería patenta una jeringa para el lavado de oído y crea una sala infantil de vacunas en Granada

José Tomás Rojas es enfermero comunitario en el centro de salud Zaidín Sur de Granada, donde han diseñado y patentado una nueva jeringa para el lavado de oído. Se trata de un instrumento desechable para la extracción de tapones de cerumen. Además han adaptado una sala para ensayar cómo facilitar la experiencia de la vacunación infantil y reducir el dolor. José Tomás es además un curioso incansable y un gran fotógrafo.

La investigación en enfermería suele pasar desapercibida. ¿Cómo llegas a ella y demuestras que es necesaria?

Cuando estaba en tercero de enfermería un profesor nos empezó a hablar de la investigación. Era algo incipiente en aquel momento, no había apenas revistas de enfermería en España. A partir de ese momento se despertó en mí una inquietud. La investigación para mí es como una vía de escape. Me gusta la enfermería, pero especialmente la investigación. Mi trayectoria ha sido continua, siempre he tenido algún proceso de investigación entre manos. En mi caso todo ha partido de la práctica asistencial, de las necesidades que se van creando cuando estás trabajando. He desarrollado muchas investigaciones en el sentido práctico. Hace poco hemos publicado un trabajo sobre la vacunación infantil y el dolor. 

Cuéntanos sobre ese proyecto. 

El trabajo que hemos hecho sobre la vacunación y el dolor es muy interesante. Parte de la angustia de las madres y padres cuando ven a los niños llorar, lo que pretende el proyecto es que se tranquilicen los padres y los niños. El nerviosismo de los padres se transmite a los niños.

¿Cómo lo habéis hecho?

Hemos montado una habitación específica y la hemos decorado con motivos infantiles. Nada más plantearlo nos dieron el dinero, que fueron 300 euros. Decoramos la habitación y nos compraron una tablet. Les ponemos dibujos interactivos en función de la edad. Técnicamente se sabe que inyectando rápido y sin aspirar duele bastante menos. Si el niño está lactando duele menos, si no, le damos unas gotitas dulces y también reduce el dolor. También ponemos música de fondo y los padres la tararean y se relajan y el niño se ve más cómodo. Otra medida es que el niño esté en los brazos de la madre en vez de la camilla. En nuestro centro ya se ha convertido en una práctica, entramos en la habitación y nos ponemos los pijamas de colorines y cambiamos el chip. En la segunda dosis de la vacuna ya se van a la tablet ellos solos. El pinchazo les duele igual, pero mientras cargas la vacuna ya están entretenidos. Es curioso porque lloran y luego no se quieren ir. Estamos muy contentos con este proyecto. 

En cuanto al nuevo instrumento para el lavado de oído, ¿por qué es importante?

Efectuamos el lavado de oído a diario. Hemos hecho un cálculo y en Andalucía se hacen 300.000 lavados al año, cerca de dos millones en España. Es una práctica muy frecuente y la hacemos en enfermería. Es una técnica que no está exenta de sus efectos secundarios. Cuando empezamos a hacer el trabajo para elaborar el nuevo dispositivo encontramos cosas muy curiosas, venía un estuche por internet como un objeto de antigüedad y era la jeringuilla que utilizamos actualmente. La vendían ya como una antigüedad del siglo XIX. También hay dibujos de 1922 donde ya se usaba la jeringa que hoy se usa. La jeringa metálica de 100 o 150 ml, es grande, reutilizable y difícil de manejar.

¿Cómo surgió la idea?

Somos un centro docente y vienen alumnos de otros centros, ellos son los que empezaron a transmitirnos que existen otras técnicas. 

Un día vi que Ana, mi sobrina que estaba allí, cogió una jeringa de 20 ml con un catéter venoso. Lo cortó y se lo adaptó. Yo me quedé extrañado, dije: “Ana, si esto está estudiado, eso emitirá mucha presión”. Pero a partir de ahí vi que sí que era eficaz. Era la manipulación de un material que no estaba hecho para el lavado de oído, pero de mis orígenes en la UCI de pediatría, cuando trabajaba en el hospital, me acordaba que había unos conectores pequeñitos que ya venían estériles. Aumentaban un poco la presión de la jeringa de 20 normal y aumentaba el calibre del cono de la jeringa para poder orientar bien en el oído. Con eso hicimos el ensayo clínico y lo comparamos con la jeringa metálica y los resultados han sido muy buenos. Ese fue el inicio y a partir de ahí ya elaboramos una jeringa de una sola pieza

 

¿Qué ventajas tiene el nuevo instrumento?

Al ser de un solo uso, al ser materiales estériles, las otitis han bajado prácticamente a cero. Los efectos secundarios han bajado, la irritación al ser volúmenes más pequeños también y la eficacia ha aumentado. Hemos hecho un prototipo para poder pilotarlo, hemos hecho 70 casos tanto en adultos como en niños y va perfecta. Además es mejor material y más barato. Nuestra idea era justo esa, hacer algo muy específico muy barato y muy eficaz. Ahora vamos a empezar a meter los datos del pilotaje, el ensayo clínico está mandado a la revista, esperamos respuesta. Luego faltará la producción a gran escala.

Entrevista realizada por Óscar Huertas-Rosales
Redacción de Ana Iglesias Mialaret

La molécula del éxito de la Fundación Medina

Las últimas subvenciones recibidas de la Junta, por un valor cercano a los dos millones de euros, consolidan su posición a la vanguardia del descubrimiento de fármacos a partir de productos naturales

La Fundación Medina es un centro de investigación sin ánimo de lucro que nació en 2008 con la confluencia de sinergias entre la Junta de Andalucía, la empresa farmacéutica Merck Sharp & Dome y la Universidad de Granada. En esta entidad se concentró gran parte del equipo de investigación del CIBE (Centro de Investigación Básica de España), uno de los programas con más éxito en el descubrimiento de fármacos con productos naturales. Instalados en el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud de Granada, la Fundación Medina continúa a la vanguardia de este campo gracias a una labor continuada durante estos años que le ha permitido gozar de la confianza absoluta de las instituciones públicas y privadas.

La mejor prueba de ello es la reciente adjudicación de una subvención global cercana a los dos millones de euros por parte de la Junta de Andalucía, dentro del programa de ayudas a infraestructuras y equipamientos de I+D+i. Las tres actividades promovidas por la Fundación Medina (‘Screening’, Microbioma y Química) son las destinatarias de ese sustancial respaldo económico por parte del ente autonómico.

A través de la primera de ellas (‘Screening’), el centro granadino reforzará la capacidad de análisis de imagen y distribución de muestras en este departamento a raíz de una dotación de más de 700.000 euros. La Fundación Medina es uno de los ocho centros de cribado de alta densidad de toda Europa y el único que ofrece ese servicio frente a agentes infecciosos y búsqueda de nuevos antibióticos. A raíz de esta partida económica, el centro granadino poseerá la tecnología más novedosa en el análisis de imagen y pipeteo, lo que posibilitará el desarrollo de técnicas para la identificación de nuevas moléculas bioactivas y la evaluación y especificación de su modo de acción. Eso le permitirá ser competitivo con respecto al resto de instalaciones europeas, con la idea de atraer proyectos y servicios de carácter internacional.

Mediante el proyecto de Microbioma, dotado con algo más de medio millón de euros, la Fundación Medina incrementará su capacidad para dar apoyo a las investigaciones en microbioma en todas sus modalidades. Esta actuación en concreto se dirige a la adquisición de equipamiento y a la adecuación de las instalaciones para la manipulación de muestras clínicas en óptimas condiciones de seguridad. Además, se ampliará el equipamiento del laboratorio de microbiología para implementar nuevas capacidades necesarias para la caracterización molecular y analítica de la diversidad de la microbiota humana, así como su cultivo y escalado para la producción de metabolitos de interés.

Por último, la actividad de Química –objeto de una inyección de casi 650.000 euros– está orientada a renovar e incrementar las capacidades existentes en este departamento de la Fundación Medina. El equipamiento y el software será renovado para mejorar los procesos en estos laboratorios, destinados al procesado y manejo de extractos de productos naturales, el análisis y separación de nuevas moléculas y la evaporación de muestras. Los equipos obsoletos serán actualizados y se incorporarán nuevas técnicas cromatográficas que no estaban disponibles hasta la fecha.

De esta manera, la Fundación Medina podrá continuar con su investigación a la hora de descubrir moléculas cuya actividad puede ser el punto de partida para futuros fármacos. Uno de los retos de este centro granadino es hallar nuevos compuestos que sean de una clase distinta a los antibióticos actuales y que no posean resistencia cruzada con los ya existentes, lo que resolvería uno de los problemas de la medicina actual.

En cuanto a la compaginación de los sectores públicos y privados, Olga Genilloud, directora científica de la Fundación Medina, recuerda que «es inherente que todos los descubrimientos que realicemos se transfiera a las compañías, pues se trata de una institución público-privada. La mitad de la actividad se efectúa de la mano de empresas privadas, tanto en el ámbito nacional como internacional, y no sólo en salud. La agroalimentación y la cosmética son otros sectores que se pueden beneficiar de nuestros avances en los posibles usos de las moléculas».

Genilloud también resalta la labor efectuada por el centro granadino en la disciplina de los biomarcadores. La Fundación Medina trabaja igualmente en este campo con la búsqueda de marcadores metamobólicos, que pueden ser empleados para predecir o indicar la evolución de una patología y que permite el desarrollo de medicamentos personalizados para cada paciente.

Esta labor investigadora dividida en varias ramas se realiza en la instalación granadina gracias al equipo multidisciplinar que engloba en su sede, desde la Microbiología a la Química, pasando por la Farmacología y la Biología. Todos ellos hacen posible que la Fundación Medina sea actualmente uno de los referentes de Europa en la búsqueda de nuevas moléculas que pueden ser el punto de partida para medicamentos y otros productos beneficiosos para los organismos.

El rol clave del Biobanco del SSPA en las investigaciones del mañana

La institución quiere potenciar el uso de sus muestras biológicas humanas para el desarrollo estudios clínicos de calidad

El Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía ofrece un amplio catálogo de productos sanguíneos o derivados, tejidos y muestras biológicas de origen humano para uso asistencial y de investigación. Recién aterrizado al frente de la dirección científica del mismo, el Dr. Antonio Campos desgrana las principales líneas de actuación de esta institución que quiere convertirse en una herramienta fundamental en la asistencia a los científicos. El catedrático de Histología e Ingeniería Tisular accede a este cargo después de desempeñar la presidencia de la Sociedad Española de Histología, el decanato de la Facultad de Medicina de Granada y la dirección del Instituto de Salud Carlos III, entre otros hitos de su amplio currículo. 

Campos, que encabeza ahora el Biobanco dado que «si te invitan a asumir responsabilidades hay que aceptarlas, uno no puede vivir aislado en la sociedad sin participar en su gestión y desarrollo», asevera que entre los objetivos de este organismo se incluye potenciar la investigación y la asistencia en salud, contribuyendo a la colección, tratamiento, conservación y cesión de muestras biológicas humanas a investigadores con la calidad y garantías necesarias para que puedan cumplir sus metas. Además, el Biobanco también pretende mejorar el control de calidad de las células y tejidos destinados a la investigación y a la terapéutica para aportar nuevos criterios de mejora en la preservación y en la idoneidad del material biológico a utilizar. Por último, en su hoja de ruta también incluye la formación y divulgación tanto para el personal sanitario como para la sociedad en general. Para esto último, el Biobanco establecerá una estrecha relación formativa con los donantes que generosamente contribuyen en esta causa de manera altruista.

Cuestionado por el equilibrio entre el uso asistencial y el empleo en la investigación, Campos considera que sendas ramas «son fundamentales porque las dos sirven al sistema sanitario. Lo importante es tomar conciencia de la importancia de garantizar muestras biológicas de calidad en ambos casos». Asimismo, el director científico del Biobanco augura una apuesta decidida por la innovación pues «debe estar presente en toda actividad científica y la nuestra lo es. Ha de haber una investigación e innovación permanente en todas las actividades desarrolladas» por esta institución.

En el campo de la gestión de muestras, Andalucía cuenta con una larga trayectoria desde que en 2003 la Consejería de Salud de la Junta y la Universidad de Granada constituyeron el Banco de Líneas Celulares y la Red de Bancos de Tumores de esta comunidad autónoma. Con posterioridad se desarrollaron iniciativas tanto en el ámbito regional como nacional (Red Temática de Investigación en Cáncer en 2005 o Banco de ADN Humano de Andalucía en 2007, por mencionar algunos ejemplos), así como distintas normativas. Con respecto al Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía, su actividad ha ido en aumento desde su creación y posee un carácter mixto al estar organizado en un área de investigación y otro asistencial, lo que lo convierte en el centro de mayor potencial existente de España. Entre sus virtudes se halla la estrecha relación que mantiene con el Sistema Sanitario Público de Andalucía, lo que permite una gran capacidad para distribuir muestras y datos de los diferentes centros que lo integran. 

En esta labor posee una labor instrumental el Registro Andaluz de Donantes de Muestras para Investigación Biomédica (REDMI), una iniciativa de la Consejería de Salud destinada a canalizar las voluntades de los ciudadanos que quieren donar muestras. Esta herramienta permite a las personas participar de forma activa en el desarrollo científico y actualmente posee 1.400 inscritos, si bien pretende aumentarse considerablemente esta cifra al tratarse de un registro de nueva creación y pionero a nivel nacional. Cualquier persona interesada puede contribuir con sus donaciones –los menores de edad y no capacitados mediante la autorización de sus padres o tutores legales–, lo que ayudará a los investigadores que acceden al Biobanco al darles a conocer el número de potenciales donantes con los que pueden contar de cara a futuros proyectos, una información muy útil antes incluso de solicitar la financiación para su estudio.

Antonio Campos señala que «los investigadores reclaman muestras y datos cada vez más específicos, con criterios de inclusión y exclusión muy concretos, por lo que es posible que las muestras ya almacenadas en los biobancos no cumplan esos requisitos. En cambio, el registro de donantes permite la obtención de muestras en el momento idóneo, con las máximas garantías de calidad y en el formato adecuado, lo que garantiza las investigaciones a realizar, la rapidez de respuesta a las solicitudes y el número de muestras disponible para estudiar enfermedades con baja prevalencia». El director científico del Biobanco detalla que «el Biobanco ya participa en un piloto para el diseño de ensayos clínicos y es muy probable que en el futuro las muestras deban gestionarse a través de nosotros, con los criterios de calidad que ello exige. En este ámbito seguramente haya muy pronto una normativa europea al respecto», lo que disparará la ya de por sí importancia capital de este organismo. Un aspecto que redunda en la enorme relevancia del Biobanco de cara a las investigaciones del mañana.

La Junta de Andalucía respalda la labor investigadora del CIDAF

El centro granadino recibe una subvención de más de medio millón de euros para el estudio de alimentos que repercuten positivamente en la salud

El Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Funcionales (CIDAF), ubicado en el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud de Granada, ha recibido un fuerte respaldo por parte de la Junta de Andalucía con tal de continuar con su labor investigadora. El ente autonómico ha oficializado la resolución de su programa de ayudas a infraestructuras y equipamientos de I+D+i y el CIDAF ha sido incluido entre las entidades que se han beneficiado de esa dotación económica.

En concreto, el centro granadino percibirá más de 540.000€ para impulsar el equipamiento científico y técnico para la consolidación de la planta piloto de extracción y producción experimental de alimentos funcionales y nutracéuticos. Esta ayuda económica permitirá progresar en el estudio de los productos que poseen una acción terapéutica, un campo en el que el CIDAF posee un considerable recorrido como se demuestra con la creación hace tres años de un aceite de oliva funcional suplementado con omega-3.

La mayor parte de esta subvención se destinará a la adquisición de bienes de equipo de procesos y de equipos auxiliares y se entregará casi en su totalidad (75%) antes de que acabe el año. El resto (25%) será aportado en dos anualidades hasta 2021, lo que consolida la apuesta a medio plazo de la Junta de Andalucía por el trabajo del centro granadino.

Esa confianza del ente autonómico en el CIDAF puede verse reforzada aún más en los próximos días. Esta instalación opta también a ser beneficiaria de unas ayudas en régimen de concurrencia competitiva, que actualmente se encuentran provisionalmente concedidas y que ronda los 400.000 euros. 

Los proyectos que podrían obtener ese impulso financiero consisten en el fomento de la explotación de la hoja de olivo para la producción de nutracéuticos con actividad antiinflamatoria intestinal y el desarrollo de productos funcionales a partir de subproductos de la industria azucarera-alcoholera mediante la aplicación de procesos biotecnológicos. Una vez se apruebe esa dotación de manera definitiva, el CIDAF podrá seguir avanzando a buen ritmo en sus investigaciones.

Estrechando el cerco sobre la enfermedad de Meniere

Investigadores granadinos identifican las rutas metabólicas más interesantes para enfrentar esta enfermedad

La enfermedad de Meniere es una patología rara que en España padecen diez de cada 10.000 personas y que afecta al oído interno, causando vértigos y pérdida de audición. A la hora de ofrecer una terapia personalizada para combatirla, los médicos se topan con una heterogeneidad clínica que dificulta esa labor, pues los síntomas varían en función de la edad y presentan una mayor gravedad en los más jóvenes. No obstante, una investigación actual desarrollada en Granada puede ayudar a estrechar el cerco sobre esta enfermedad.

Este estudio se enfoca en la búsqueda de variantes genéticas –presencia menor al 5%– en los pacientes de la enfermedad de Meniere. Esos cambios en un único nucleótido pueden tener un efecto sobre la función de la proteína, y el trabajo efectuado en Granada ha localizado esas variantes en los genes que regulan la formación de terminaciones nerviosas y que podría afectar a la inervación del oído interno.

En esta investigación se ha tenido en cuenta la posible influencia del origen étnico en la frecuencia de la enfermedad, pues la prevalencia en España es muy distinta de la de otros países, especialmente la población asiática. Por ese motivo se ha considerado la frecuencia acumulada en la población de control española, distinguiéndola de la europea y de la global. 

Por el momento se trata de un estudio descriptivo, que permite localizar las rutas metabólicas más interesantes a la hora de abordar la enfermedad desde un punto de vista farmacológico. La mayoría de terapias que se pueden ofrecer son paliativas, pues no se centran en el mecanismo de la enfermedad.

El siguiente paso consiste en contrastar que estas mutaciones producen una sintomatología similar en algún modelo animal. De ahí que los próximos objetivos sean incrementar la base de datos de pacientes de la enfermedad de Meniere, así como la validación sistemática de las variantes raras ya descritas en el pez cebra o el ratón.

Web del grupo de Otología y Otoneurología

Entrevista Yolanda Sánchez, directora de Omologic

Pregunta. – Omologic ofrece asesoría altamente especializada en ingeniería, ¿qué balance puede hacer de su actividad por ahora?, ¿qué productos son los más demandados por los clientes?

Si hiciera balance de nuestra trayectoria me quedaría con el crecimiento profesional. Desde que comenzamos hace cuatro años, en Omologic hemos tratado de poner el foco en ofrecer servicios de ingeniería muy específicos y siempre buscando la máxima calidad. Creo que tener esto muy claro nos ha proporcionado un crecimiento sostenido y sólido, puntos clave para construir una empresa que ofrece confianza y rigor en lo que hace. Desde el principio, Omologic ha ido de la mano de un cliente muy innovador que demanda mucha precisión y conocimientos por parte de nuestra consultoría a la hora de certificar sus productos. Esto nos identifica y define nuestro camino como empresa.

P.- Cualquier producto necesita cumplir unas normas para poder ser comercializado, pero si nos centramos en el ámbito de la sanidad, ¿qué volumen de consultas recibe Omologic de este sector y de qué tipo?

En efecto, la gran mayoría de los productos industriales que se comercializan en la Unión Europea tienen que tener, de forma obligatoria, el Marcado CE. En nuestro caso, ya el 25% de nuestras consultas provienen del ámbito tecnológico y sanitario. Esto es debido al avance de la Sociedad unido al impulso de la innovación y las mejoras en los procedimientos sanitarios donde el profesional cada vez más se apoya en dispositivos, aplicaciones y software sanitarios para prevenir, diagnosticar o curar las diferentes patologías. Además, próximamente los productos con fines estéticos también pasarán a ser regulados a través de los nuevos Reglamentos de Productos Sanitarios, con lo que esperamos un importante aumento en la demanda de este tipo de servicio.

P.- Siguiendo con el sector sanidad, entre los fabricantes y/o los comercializadores de un producto, ¿quiénes de estos profesionales buscan más el asesoramiento de Omologic?

La variedad de profesionales sanitarios que buscan el asesoramiento de Omologic es muy amplia. Desde empresas fabricantes que requieren apoyo técnico de manera periódica para certificar sus nuevos productos hasta universidades, laboratorios clínicos, spin-offs y emprendedores que se enfrentan por primera vez a un desarrollo y precisan de nuestro asesoramiento. Por otra parte, contamos con consultas en este ámbito que provienen de asesorías e ingenierías partícipes de las distintas fases del proceso productivo que precisan de nuestros servicios de asesoramiento para sus clientes. Sin olvidar que, hay un grupo interesante de consultas que provienen de importadores de productos sanitarios de fuera de la Unión Europea, cada vez más concienciados con la necesidad del Marcado CE sobre su producto.

P.- Instalarse en el Centro de Empresas del PTS, ¿ha añadido un plus a la actividad de Omologic?

Por supuesto. Un entorno de innovación sanitaria como encontramos en el Centro de Empresas del PTS es beneficioso para Omologic, y para cualquier empresa relacionada directa o indirectamente con este ámbito. Conocer de primera mano los nuevos desarrollos biotecnológicos, y poder aportar nuestro conocimiento a ellos, son clave para establecer sinergias y seguir creciendo como empresa de una forma sólida. Si bien no llevamos mucho tiempo instalados, para nosotros es una importante tarjeta de presentación para nuestros clientes.

P.- La formación es otro apartado que Omologic presta una especial atención, ¿qué tipo de formación oferta y qué perfil tienen los que requieren esta formación?

Tenemos un compromiso muy grande con la divulgación y la formación en Marcado CE. Es algo que consideramos esencial. Sin conocimientos básicos en Marcado CE, cualquier emprendedor o fabricante puede dedicar años de estudio y recursos económicos para fabricar un producto que finalmente no pueda ser comercializado. Esto es algo que desde Omologic pretendemos evitar.

Dar a conocer el Marcado CE, es un compromiso social que hemos hecho muy nuestro. Gracias a esta implicación, hemos podido diseñar un Programa de Formación en Marcado CE muy flexible y adaptado a cada necesidad. Por un lado, ofrece cursos muy específicos sobre Marcado CE donde hacemos un “zoom” intensivo sobre la normativa que aplica a cada producto. Este tipo de cursos están destinados a BICs, fabricantes, departamentos de ingeniería o asociaciones de fabricantes de empresas de sectores muy concretos. Por otra parte, nuestro programa ofrece ciclos formativos, charlas y jornadas de divulgación donde explicamos los requisitos esenciales del Marcado CE y a qué productos afectan. Este tipo de acciones formativas han tenido una gran acogida entre las aceleradoras y asociaciones de empresas, y han sido incluidas entre las charlas invitadas de importantes eventos a nivel nacional, ya ofrecen nociones elementales y muy funcionales sobre Marcado CE orientadas a los proyectos de los emprendedores.

Todos unidos contra la hipofosfatasia

Una investigación granadina identifica dos nuevas variantes genéticas de esta patología, lo que ayudará a facilitar un correcto diagnóstico de la misma.

La hipofosfatasia es la presencia por debajo de los rangos establecidos en el organismo de los niveles séricos de la fosfatasa alcalina. Esta patología suele pasar inadvertida debido a que, en la práctica clínica, se presta atención a unos niveles elevados de la misma en lugar de hacerlo también con los disminuidos.

Es por ello que esta enfermedad rara –debido a su baja prevalencia– carecía hasta ahora de un método claro a fin de detectarla. Sin embargo, eso cambia a partir de ahora gracias a una investigación desarrollada en Granada entre varios organismos. La unión del trabajo de profesionales del Hospital San Cecilio, Instituto de Investigación Biosanitaria, Universidad de Granada y Genyo ha posibilitado este avance a la hora de identificar esta deficiencia.  Los científicos granadinos han diseñado un protocolo para estudiar posibles casos de hipofosfatasia, una enfermedad que en los adultos presenta síntomas leves o incluso puede pasar desapercibida. Debilidad ósea, pérdida temprana de la dentición, dolores musculares son algunos de los efectos de esta patología, que en algunos casos produce afectación en el sistema nervioso y conduce a ansiedad, depresión o convulsiones.

Todos estos síntomas son habituales en la población y en ocasiones se confunde con la osteoporosis, lo que explica que habitualmente sea mal diagnosticada. Empero, los efectos son más devastadores en los niños, hasta el punto de que algunos pueden nacer sin vida o morir a las pocas horas de nacer a causa de un déficit óseo casi total.

En concreto, la investigación realizada en tierras nazaríes ha arrojado luz sobre dos nuevas variantes genéticas del gen ALPL, encargado de codificar la fosfatasa alcalina. Además, ha generado un nuevo protocolo con tal de efectuar un correcto diagnóstico de la enfermedad. De esa manera se evitará los efectos negativos del uso de tratamientos antirresortivos, eficaces contra la osteoporosis pero perjudiciales en cuanto a la sintomatología de los pacientes de hipofosfatasia.

Desde este grupo de trabajo también se hace hincapié en que padecer esta patología no debe ser un motivo de preocupación, pues simplemente hay que saber qué medicamentos están contraindicados en este caso y no tomar bifosfanatos, el tratamiento habitual en caso de una mineralización ósea baja. Este hallazgo posee una importante aplicabilidad clínica a la hora de mejorar el diagnóstico de la población afectada por la hipofosfatasia, lo que redundará en un aumento de la prevalencia que actualmente presenta.