“En Andalucía la Salud Pública trata de realizar las sinergias”

La directora gerente de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), dependiente de la Junta y con sede en Granada, da por hecha la continuidad del organismo. 

Blanca Fernández-Capel es licenciada en Filosofía y Letras, Historia y Filología Semítica (árabe y hebreo) y doctora en Medicina y Cirugía, además de especialista en Puericultura y en Genética Médica. Ha sido también profesora titular de la Universidad de Granada en las Facultades de Medicina y Bellas Artes y diputada del PP granadino durante cinco legislaturas. Desde 2019 está al frente de la Escuela Andaluza de Salud Pública dependiente de la Junta de Andalucía, que acaba de iniciar la tramitación del Anteproyecto de Ley de Creación del Instituto Andaluz de Salud del que pasará a formar parte la EASP.

Tras los rumores sobre el fin de la Escuela, que una consultora recomendara su cierre, el último anuncio de la creación del Instituto Andaluz de Salud, y las alertas del comité de los trabajadores sobre las implicaciones que esto tendría, Blanca Fernández-Capel remarca la importancia de la labor de la Escuela y da por hecha su permanencia.

Hemos visto en las noticias idas y venidas de criterio acerca de la EASP y su permanencia ¿En qué momento está la Escuela ahora?

Esto es como lo de Pedro y el lobo. Cuando llegué a la Escuela se decía que yo la iba a cerrar desde el primer minuto, pero también se lo decían a otros gerentes. Por lo visto es un mantra que hay ahí. En la EASP lo que se está haciendo es una reestructuración. Y ya no en la Escuela sino en todos los entes públicos de todas las consejerías. En Andalucía, por el acomodamiento de hacer las cosas de manera más rápida, se ha hecho un exceso de fundaciones, que no rinden ante los Presupuestos Generales del Estado, sino ante sus comités de administración y tienen una gestión más fácil. En algunas, que no es el caso de la nuestra, se ha detectado alguna anomalía y duplicidad de funciones en muchas de ellas. Cuando ha saltado algún escándalo, que han sido varios, la intervención del Estado, que para eso está, lo que ha hecho ha sido abrir un proceso de regulación de estas instituciones. En Sanidad se ha visto que hay algunas instituciones que repiten funciones, entonces se trata de unir las sinergias, unir la actividad, para ser competitivos tenemos que ser fuertes. 

¿Qué implicaría esta reestructuración?

Se trata de que los organismos de formación e investigación estén bajo la tutela de un Instituto de Salud que tendría dos grandes pilares, por un lado investigación y por otro el formativo que recabaría en la Escuela. Las otras formaciones nos cederían a nosotros toda la parte formativa y así lo ha dicho el consejero. Y la parte de investigación epidemiológica, el registro del cáncer de toda Andalucía, que lo coordinamos desde la EASP también continuaría. Esta investigación epidemiológica, en salud pública, no se alteraría. En conjunto tendríamos un incremento de nuestro trabajo y continuaríamos muy ligados a Granada, como ha dicho el consejero.

¿Cuáles son las líneas de la Escuela en este momento?

Ahora tenemos investigación epidemiológica, un máster de EuropubHealth, el máster de Salud Pública y el máster de Economía de la Salud, entre otros programas formativos que mantenemos. También hacemos formación de directivos, ya que cualquiera que dirige una institución tiene que estar en formación constante. Formamos también en enfermería, en vacunas y hemos formado a los rastreadores de muchas comunidades autónomas de España. Tenemos una formación diversificada y fuerte. En la sanidad cualquier engranaje tiene el mismo interés y la misma importancia.

En plena pandemia es un momento clave para fijar la mirada en clínicos, hospitales, centros de atención primaria, investigación, etc. ¿Qué propuestas ha lanzado la EASP?

Se ha gestionado bien porque hay mucha gente muy buena y muy preparada. Y porque es muy vocacional. Los puntales básicos no son los que más vemos, son los que están trabajando. Hay un personal muy bueno con una respuesta de generosidad infinita. Desde los servicios de tecnología, que hemos pasado del 30 al 100% de nuestra formación online. No han tenido ni un minuto de descanso. Ha habido gente trabajando a media noche porque se ha caído un servidor, no sé cómo darles más las gracias. La ciudad de Granada nos ha premiado como la empresa que más ha aportado en este momento. Los rastreadores están haciendo una labor fantástica. A mí me han llamado estas semanas y no porque sabían que era yo, sino porque estaba en la lista de convivientes con mi hijo. Me han preguntado: ¿Cómo está usted, alguna novedad, cómo se encuentra?, es un trabajo fantástico y nosotros hemos formado decenas de miles para otras comunidades autónomas. También llevamos todo el plan de vacunas general, ya lo llevábamos antes de la pandemia. Mientras hacíamos todas las otras vacunas ha llegado la de la COVID-19, que requiere una formación especifica.

¿Cómo ha sido la adaptación a la formación online? ¿Viene para quedarse?

Facilita todo enormemente. El factor humano de tomarte luego un café y hablar de los problemas de tu departamento y esa relación personal se pierde. Aquí nos vemos con cara de sello de correo. Pero la formación online va a seguir teniendo una importancia grande, nosotros vamos a tener un mix en la medida en la que podamos.

¿Cómo afrontas el reto de ser directora de una EASP con casi 36 años de historia?

La Escuela de Salud Pública es un organismo en el que puedes hacer cosas. Siempre hay que estar en continua mejora y expandir la capacidad que tienes, algo que es fundamental en el mundo de la investigación. El reto es maravilloso porque ahora aceptamos el futuro con una serie de novedades de primer orden. Dentro de muy pocos días firmaremos con el rectorado la incorporación a la EASP de la Escuela de Medicina del Trabajo. Es un aporte muy fuerte cimentar esa colaboración con una institución tan importante, es un activo que incorporamos. 

Tanto tu formación como el trabajo se ha movido a caballo entre las ciencias y las letras, entre el arte y la investigación. ¿Cómo te ha llevado esto a desarrollar tu trayectoria profesional?

Se me daban bien las ciencias y las letras. En mi casa se alentaba el estudio, mi madre y mi padre eran personas cultísimas. Teníamos una biblioteca enorme con todos los clásicos españoles. Cuando estudiábamos en el colegio los libros importantes yo ya los había leído y estaba familiarizada con ellos porque los tenía en casa. Pero tener una formación amplia te permite sacar más jugo. Si ves una catedral no solo ves una catedral sino de qué estilo es, de qué época. Si oyes una melodía saber de qué autor es, que influencias tiene. Eso te ayuda a disfrutar mucho de la vida. También soy una ávida lectora. Me gustan especialmente Balzac, Pío Baroja y Chesterton. 

 ¿Dónde te gustaría posicionar la EASP en unos años? ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Yo si no pensara en el futuro no podría vivir. Cuando te haces mayor se te achica el futuro y se te agranda el pasado, pero yo debo tener por ahí una tecla que me hace ver todo con visión de futuro igualmente. Y me parece que modernizar la Escuela es importante. Yo lo que intento es aportar cosas estables, que den solidez a la Escuela, que den referencia en la formación, atraer formadores que sean primeros espadas. Es importante que sepamos cómo se trabaja de otra forma. A mí me gustaría ver a la Escuela con una visión más internacional, más moderna. Los andaluces somos celosos de lo nuestro, que no se entere nadie de lo bien que vivimos, lo bien que se está aquí y lo bonita que es nuestra tierra. Somos un poco posesivos en este sentido. Pero la Escuela tiene que mirar hacia afuera y hacia el futuro. Se tiene que estimular que haya una carrera académica dentro de los profesionales. Mucha gente se ha quedado estancada en una edad maravillosa donde tienen que salir hacia afuera y buscar nuevos mundos y nuevos futuros. A veces no nos damos cuenta de nuestras posibilidades y nuestro potencial. Yo quisiera poner el optimismo. Mi labor como gestora es facilitar llegar más lejos. 

Entrevista realizada por Óscar Huertas-Rosales
Redacción de Ana Iglesias Mialaret

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