Entrevista a María de la Luz Cádiz Gurrea: “La divulgación científica me da muchas alegrías en todos los aspectos de la vida”.

María de la Luz Cádiz Gurrea es licenciada en Biología por la Universidad de Granada y doctora internacional en Química también por la misma universidad. Forma parte del grupo de investigación AGR-274 “Bioactive Ingredients” del departamento de Química Analítica de la Universidad de Granada y actualmente dirige una tesis doctoral en el Programa de Doctorado en Química.

Posee dos másteres, uno en Gestión de la Calidad y el Medio Ambiente por el Colegio Oficial de Ingenieros Forestales de Madrid y otro oficial en Biotecnología. También es técnica superior en Prevención de Riesgos Laborales en la especialidad de Higiene Industrial.

Su curriculum es amplio, pero hay un trabajo del que se siente especialmente satisfecha: “de haber trabajado en enfermedades raras esqueléticas que afectan principalmente a una edad muy temprana”. Esto fue durante su etapa predoctoral en la que se marchó dos veces de España para continuar con sus estudios.

Esta investigación desembocó en el aislamiento de un compuesto contenido en el grano de cacao que frenaba la pérdida de hueso en modelos animales. “No me siento solo orgullosa por haber tenido estos buenos resultados, y que espero que no queden ahí, sino también porque fue muchísimo esfuerzo, tanto profesional como personal, y no siempre pensé que podía llegar a hacer algo así”, expresa María de la Luz.

Este tema le permitió iniciarse en la divulgación científica, una labor que en la actualidad compagina con la investigación y la docencia y sobre la que asegura que “le da muchas alegrías en todos los aspectos de la vida”.

Compatibilizar investigación y docencia resulta “más complicado cuanta mayor carga docente tenga”. En palabras de la científica, “la investigación no puede detenerse cuando hay proyectos y personas en formación que requieren tu gestión y supervisión”.

Además, al inicio cuando se empiezan a impartir clases “vas saltando de asignatura en asignatura y prepararlas requiere muchas horas. De hecho, hasta que no se llega a un contrato estable simultanear ambas actividades provoca que tu día a día se quede sin horas para lo personal y es bastante agotador: la carrera de fondo que la llaman”, explica la científica.

Cambios consecuencia de la Covid-19

Cuando comenzó la pandemia María de la Luz se encontraba en Oporto realizando un contrato postdoctoral y lo dejó por una sustitución interina en la Universidad de Granada.

“Era una decisión complicada porque la sustitución podía ser para un curso completo o para tres meses, pero necesitaba dejar de estar de un lado para otro cada vez que la situación se complicaba en Portugal”.

Una vez en España, con las medidas de seguridad, la rutina de investigación se ha conseguido recuperar dentro de lo posible. “Realmente en nuestro grupo solo estuvimos parados en los meses de confinamiento domiciliario, pero aprovechamos para tratar todos los datos que teníamos experimentales e ir publicando”.

Referente a la docencia, considera que se podría tener un largo debate al respecto. En resumen: “ni el personal docente, ni estudiantes, ni la universidad en sí hemos estado preparados para una docencia virtual, recayendo en la responsabilidad individual el mayor peso del esfuerzo realizado”, opina.

#Rectora2030

Cuando le preguntas por sus planes de futuro, la investigadora dice que es una incógnita porque “lo mismo en unos años tengo que cambiar radicalmente de profesión que consigo mi sueño de ser #Rectora2030 de la Universidad de Granada”.

Para María de la Luz, en la investigación te acostumbras como mucho a hacer planes a dos años vista. “Pero es que en la vida personal no sabría decirte tampoco, no soy muy de hacer planes a largo plazo, prefiero ir adaptándome a las circunstancias”, concluye.

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